jueves, 22 de agosto de 2013

D1-02 DIFERENCIAS ENTRE EL LENGUAJE ORAL Y EL LENGUA ESCRITO FICHA DE LECTURA


Cursos Acajel
Taller de Redacción
Primer Semestre

Diferencias entre lenguaje oral y lenguaje escrito

Por Rufina Pearson

Los estudiosos en lingüística como Noam Chomsky y Steven Pinker han argumentado en forma convincente que el lenguaje oral es innato e instintivo. Es decir, el lenguaje no necesita ser enseñado.

Lo único necesario es exponer al ser humano a adulto hablantes en su lengua materna. El cerebro humano está preparado genéticamente para activar el módulo fonológico que automáticamente une los fonemas escuchados en palabras.

Por ello el lenguaje oral, al desarrollarse a un nivel subconsciente, no requiere esfuerzo. Esta característica es inherente al ser humano, y es lo que lo diferencia de los animales. Si un bebé está sano y es expuesto a un entorno hablante, es casi imposible para él no percibir el lenguaje, es decir, no aprender a hablar. Los niños que presentan dificultades en el lenguaje oral, tienen una dificultad específica del lenguaje.

El lenguaje escrito, a diferencia del lenguaje oral, no es natural sino arbitrario, requiere de la enseñanza (de la intervención de otro ser humano) y no sólo de la exposición a un entorno lectoescrito, y no se encuentra determinado genéticamente en el cerebro.

El cerebro posee módulos aptos para aprender a leer y escribir el lenguaje oral, pero necesita de la intervención humana para activarlos a través de la enseñanza explícita y luego de práctica del circuito cerebral para su automatización. Es decir, necesita aprender en forma consciente cómo funciona el sistema, lo cual demanda una importante carga cognitiva y requiere de esfuerzo. Con la práctica, el cerebro es capaz de automatizar el proceso de lectoescritura y llevarlo a un nivel subconsciente.
Para aprender a leer, la persona necesita convertir las letras de una página en un código lingüístico. Sin embargo, las letras no tienen la connotación lingüística que poseen los sonidos del habla y que son captados por el cerebro. Al menos que el futuro lector pueda convertir las letras en el código fonético, estas letras sólo significarán un montón de rayas y círculos sin sentido. Una vez que esta relación de correspondencia grafema-fonema es comprendida, el niño ha captado el principio alfabético.

Diferencias entre el lenguaje oral y escrito


¿Hay diferencia entre la comunicación oral y la escrita, entre lo que escribo y lo que digo, entre lo que escucho y lo que leo? Evidentemente las hay; y, para que queden más claras, el siguiente  cuadro comparativo entre el lenguaje oral y el lenguaje escrito contiene las diferencias de estos dos tipos de lenguaje, considerando las distintas áreas del lenguaje:


Lenguaje oral
Lenguaje escrito

El mensaje es captado por medio del oído.

Existe interacción entre el emisor y el receptor.

Comúnmente, el contenido del mensaje, se refiere a temas generales.

Es momentáneo, dura sólo el instante en que es emitido.

Es espontáneo e inmediato y no puede ser borrado.

El lenguaje es informal.

Se crea a partir del contexto y la situación en que se desarrolla el acto comunicativo.

Presencia de recursos no verbales: intensidad de la voz, ritmo, tono.


Utilización de vocabulario impreciso.

Es redundante, es decir el mensaje puede ser reiterativo y superfluo.

Se repiten continuamente las palabras utilizadas (léxico).

La información no está bien estructurada y es poco rigurosa.

Uso de oraciones simples y cortas.

Varía el orden de los elementos de la oración.

Hay omisiones de palabras y frases
inacabadas.

Hay utilización de interjecciones, modismos, muletillas, etc.

Conlleva marcas dialectales (geográficas, sociales).

Entrega información emotiva de parte del emisor.

El mensaje es captado por medio de la vista.


No hay retroalimentación del receptor del mensaje.

En general, el contenido del mensaje, se refiere a temas específicos.

Es duradero, se mantiene en un formato (libro, revista, etc.).

Puede se corregido las veces que sea necesario.


El lenguaje es formal.

Es creado independiente del contexto.



Presencia de recursos verbales: tipografía, títulos y subtítulos, signos de puntuación, organización de párrafos.

Utilización de vocabulario específico.

No es redundante, se entrega la información de una sola vez.

No hay repetición léxica muy evidente.


La información está bien estructurada y tiene un orden lógico.

Uso de oraciones más complejas y largas.

El orden de las oraciones es más rígido.


No hay omisiones. Las frases están
completas.

Reticencia a la utilización de modismos, interjecciones, muletillas, etc.

Neutralizar las marcas dialectales.


Entrega información referencial de parte del emisor.







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